Escribir bien es de guapas:
el romance de La vecina rubia con la ortografía.

Es difícil encontrar a alguien que no conozca a @lavecinarubia, la famosa tuitera que, jugando con el anonimato, se ha hecho famosa en las redes gracias a su ingenio, sus juegos de palabras y su infinito sentido del humor. 

La preocupación de la rubia (fan de la purpurina, de los unicornios y de Jon Kortajarena) es tener pelazo, sí, pero con cerebro debajo. Sus tuits van desde respuestas a empresas, políticos y famosos que nos hacen reflexionar y valorar su tono irónico, hasta frases motivadoras y dramas personales que reflejan nuestro día a día.

Sin embargo, no es esto ni sus 904 mil seguidores en Instagram lo que más nos llama la atención de esta divertida rubia. Lo que ha terminado de enamorarnos de ella es su respeto incondicional por la correcta escritura. De ahí sus constantes charlas con la Real Academia Española a través de su red social favorita. Este romance con la autoridad lingüística de nuestro idioma tiene incluso su propio hashtag: #rubiconsultas. Así, la influencer trata de resolver dudas reales sobre ortografía y gramática, pero siempre de la mano de su cómico ingenio.

Todo empezó con una atrevida consulta que la rubia hizo acerca de la famosa frase que la gran Lola Flores dijo a los paparazzi durante la boda de su hija Lolita: «Si me queréis, irse». Desde entonces sus conversaciones se han vuelto una costumbre y la RAE, siempre sobria y correcta, nunca deja insatisfecha la curiosidad de la tuitera.

Sin embargo, la preocupación de la rubia por la escritura no acaba aquí. Las agallas de esta chica la han llevado hasta corregir gramaticalmente a otras influencers a través de las redes, eso sí, siempre con educación. Es el caso de Dulceida, la bloguera que se jacta de no tener estudios y comete faltas de ortografía aun sabiendo que miles de jóvenes se dejan influenciar por ella. A la rubia este tipo de casos le enervan más que cualquier otra cosa, y es que es muy difícil no alarmarse sabiendo que el 90% de los jóvenes entre 14 y 30 años cometen faltas cuando escriben con el móvil. Opina que son este tipo de personajes los que tendrían que fomentar la buena educación y la correcta escritura, y no lo contrario.

Pero ni siquiera esta es la mejor parte de la historia. La rubia incluso ha creado su propia aplicación para promover el uso correcto de la ortografía: Escribir bien es de guapas. Esto ha sido posible gracias a su colaboración con Wiko, la empresa de desarrollo de smartphones. La aplicación, divulgativa e interactiva, es totalmente gratuita y ya está disponible tanto para Android como para iOS.

¿Qué podemos encontrarnos en ella?

  • Rubiconsultas: como no podía ser de otra manera, la aplicación recoge las mejores ocurrencias que La vecina ha preguntado a la RAE a través de las redes.
  • Rubitips: todos hemos dudado alguna vez a la hora de escribir alguna palabra. Pues bien, con esta sección se acabó la incertidumbre. En ella aparecen una serie de reglas ortográficas y gramaticales recogidas por la RAE que La vecina rubia nos ameniza gracias a los cómicos ejemplos rutinarios que utiliza. 
  • Leyendas rubiurbanas: esta es una de las secciones más útiles. En ellas la rubia pretende quitarnos el mal hábito de emplear de forma errónea palabras y expresiones que damos por correctas, así como sacarnos de dudas en otras que, por el contrario, sí que lo son.
  • Game of rubias: este entretenido juego te permitirá retarte a ti misma y descubrir si ese sobresaliente en Lengua en 6º de primaria era merecido o no. A lo largo de 10 secciones, que hacen referencia a cada sección ortográfica de Rubitips, tendrás la oportunidad de demostrar que tienes pelazo con cerebro debajo y que, además, de que La vecina rubia te reconozca el mérito.
  • Firma con pelazo: en esta última sección se hace un llamamiento a todos sus fans para que presten su apoyo y así conseguir que la palabra «pelazo», tan característica de La vecina rubia, sea aceptada por el Diccionario de la Real Academia Española. Quién sabe, igual el romance entre la tuitera y la Academia va un paso más allá y consigue que le haga este regalo.

Además, si el español lo dominas a la perfección, La vecina rubia también ofrece su libro Inglés para rubias que no tienen un pelo de tontas para aprender inglés a través del humor, frases míticas o anécdotas.

Nos encanta que tanta gente, gracias a La vecina rubia, se haya interesado por usar bien la lengua en el medio digital. Y la verdad es que al final te enamoras de este personaje de cara desconocida. En Bbo lo tenemos claro: escribir bien es de guapas.

Y lo somos, con pelazo.

 

Estos son los neologismos que puedes usar este 2018 según el DRAE

Antes de finalizar 2017, la Real Academia Española de la Lengua nos ha traído un maravilloso regalo de Navidad, haciendo públicas y oficiales las palabras que incorporará a partir de ahora su diccionario. Las lenguas evolucionan y el DRAE quiere, actualización tras actualización, ir adaptándose a estos cambios. Al fin y al cabo, una lengua tiene sentido como construcción humana, no como unos garabatos en una piedra.

¿Qué neologismos ha incorporado el DRAE para 2018?

Seguro que conocéis a alguien que aunque padezca amusia, que es “la incapacidad de reconocer o reproducir tonos o ritmos musicales”, no piensa parar de tararear en la ducha o con los cascos puestos. Puede que hasta se haya apuntado a baile porque se lo ha pedido su pareja y no ha sabido decirle que no.

Posiblemente haya aceptado por pecar de buenismo, que es “la actitud de quien ante los conflictos rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia”.

Puede que, en vez de baile, esa persona en realidad prefiriese apuntarse a yoga y aprender a hacer una asana, postura corporal, y cuidar su chakra, que es cada uno de los centros de energía del cuerpo humano que rigen las funciones orgánicas, psíquicas y emotivas, según el hinduismo y algunas filosofías orientales.

También conoceréis seguro a alguien muy bocas, que es la expresión coloquial equivalente a bocazas, a quien le encanta chusmear, es decir, “hablar con indiscreción o malicia de alguien o de sus asuntos con sus amigos de lo poco que le gusta hacer ese tipo de cosas”.

Al menos, cuando quedáis a jugar a fútbol le gusta hacerlo con deportividad, lo que podría llamarse fair play, que es el juego limpio. Tal vez juguéis con botas que habéis decidido comprar en China, traídas en enormes containers, que son los barcos destinado al transporte de mercancías en contenedores. Compradas por Internet, algo por lo que tu abuela se cree que eres todo un cracker, que es la expresión informal de pirata informático.

Vengan de donde vengan las botas, eso sí, hay que jugar con medias, ya que no sirven unos finos calcetines, ni tampoco unos pinquis, esa “prenda femenina que cubre la planta, el talón y los dedos del pie, y que se pone para proteger este del calzado”. 

Después, para reponer fuerzas, os comeréis vuestros platos guardados en un táper, “que es el recipiente de plástico con cierre hermético, que se usa para guardar o llevar alimentos”. Si la comida luce bonita, les haréis fotos, ya que os gusta mucho el postureo, o sea, la “actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción” y ser unos notas, que es “aquella personas a la que le gusta llamar la atención”. Puede que comáis algo exótico como un kosher, que es aquel “producto alimenticio, comida, menú, etc obtenido o preparado según los preceptos del judaísmo”, o hummus, que es una “pasta de garbanzos, típica de la cocina árabe, aderezada generalmente con aceite de oliva, zumo de limón, crema de sésamo y ajo”.

Estos son algunos de los neologismos y nuevas acepciones que el DRAE ha incorporado, en la época de la posverdad, que es “la distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”. 

Los neologismos de Luis Piedrahita

Todos hemos oído eso de que el español es un idioma loable, lo hable quien lo hable. Y no se equivoca quien lo dice. Pero todo es perfeccionable, así que al humorista Luis Piedrahita le ha dado por enriquecerlo.

En el programa El hormiguero, en el que Piedrahita es colaborador y guionista, empezó a introducir nuevas palabras que, bajo su criterio, deberían aparecer recogidas en nuestros diccionarios. Luego pasó a hacerlo en la Cadena SER. Así, en clave humorística, ha ido proponiendo unos divertidos neologismos para su diccionario particular. Ha ido dotando de hogar a significados huérfanos de significante.

Hemos recopilado 8 de estas nuevas palabras que Piedrahita propone añadir a nuestro vocabulario:

  1. atraparcar.
    «Dejar el coche bloqueando la salida de uno o más vehículos. Estacionar sin pensar. Placaje urbano.» Seguramente te haya pasado. Has aparcado en un buen sitio y a la vuelta te has encontrado un coche en doble fila que te impide salir. Encima deja puestas las luces de emergencia como quien se siente culpable y cree que así ya no está mal lo que ha hecho.
  2.  corroborrar
    «Mantenerse fiel a lo contrario de lo expuesto anteriormente. Afirmar lo opuesto sin negar lo dicho.» Esta palabra se usa para describir algo muy típico de la clase política o de quien le gusta imponer su autoridad arbitraria. Consiste en decir algo el viernes y decir lo contrario el sábado, pero introducido por un: «Como bien dije el viernes…».
  3. envoltodio
    «Precinto inexpugnable. Fortaleza de plástico que recubre un bien recién adquirido. Blindaje comercial.» Este palabro viene a dar una solución a la hora llamar de alguna manera a ese plástico que recubre aquello que te acabas de comprar. Sí, ese plástico que no hay forma de abrir, que te desespera, y que te separa de aquello que estás deseando ver abierto.
  4.  escuento
    «Falsa ganga. Oferta especial sin ventaja para el comprador. Descuento chino.» La siguiente palabra tiene un objetivo fijo, y son esas tiendas que te venden un producto a 15 € y ponen una oferta de esas que dicen que puedes comprar 2 por 29,99 €.
  5. carcamudear
    «Arengar incurriendo en redundancias y sinsentidos, sobre todo en personas mayores y con contenidos poco modernos.
    Repeticiones y dislexias proferidas cuando uno se entusiasma por encima de sus posibilidades.» La siguiente palabra va para aquellos a los que les encanta hablar y se lanzan a la piscina con repeticiones, incongruencias y dislexias. Ejemplos conocidos como «es el alcalde el que elige al vecino…» nos ayudan a entender el concepto.
  6. aplicutor
    «Persona dedicada a la recolección y acopio de Apps. Especialista en encontrar maneras de solucionar problemas que se pueden resolver de cualquier otra manera.» Todos conocemos a esa persona enganchada al móvil y temerosa de no ser el más early adopter que tiene una aplicación para cualquier cosa que te pueda ocurrir.
  7. almorrunner
    «Deportista minuciosamente autoanalizado, que registrado y publica en redes sociales toda su actividad deportiva.» Tener almorranas es un infierno para cualquier persona. Más aún para un corredor. Pues hay corredores que, para el resto del mundo, son como tener almorranas. Pesados y molestos, siempre compartiendo cada día de entrenamiento, cada conjunto nuevo comprado en Decathlon y cada nueva meta alcanzada.
  8. acorrablar
    «Hablar muy de cerca y sin dejar escapatoria al interlocutor. Como dijo el poeta: “hablar pegados no es hablar, es acorrablar”.» Esta acción lleva a situaciones muy incómodas, de las cuales a veces solo se puede escapar mediante ayuda externa. Al menos, reza para que quien te acorrable no tenga halitosis.