Cine para Halloween: películas de miedo de 2015 y 2016

El cine de miedo más reciente nos ha dejado algunos títulos muy interesantes que, para la noche de Halloween o del Día de Todos los Santos, pueden ser el plan perfecto.

Apagad las luces, tapaos con una manta –procurad ir al baño antes, porque no querréis ir solos a mitad de película– y poneos cómodos.

¿Queréis saltar del sofá del susto o preferís quedaros con el mal rollo en el cuerpo?

Si os decantáis por la primera opción, no dudéis en ver Expediente Warren: El caso Enfield. Esta secuela de la película del año 2013, llamada solamente Expediente Warren, está basada en un caso real. Esto ya suele ser motivo de acojone, pues nos hace más difícil luchar contra «la magia del cine». Se trata de un poltergeist en una casa en Inglaterra plagada de espíritus malignos. La trama en sí no es de las que os meterán el miedo en las venas, pero sí que os dará sustos momentáneos que os tiene guardados.

Si, por el contrario, sois más partidarios de la segunda opción, será mejor que elijáis La visita. Es una película que parece que, en cualquier momento, vaya a hacerte saltar del susto; pero no, no lo hace. La trama se desarrolla jugando con uno de manera que el peor susto se queda para el final, resonando en la mente. Unos niños se quedan en casa de los abuelos, unos abuelos muy inquietantes. Y, para hacerlo más especial, todo se muestra desde el punto de vista de las cámaras de mano de los niños. Oh, y por si estas fueran pocas razones para verla, resulta que esta película ha ganado el premio a la Mejor subtitulación de obra estrenada en TV, DVD o plataforma en línea realizados por Joan Gutiérrez Fernández en los Premios ATRAE 2016 celebrados el pasado viernes 28 de octubre en Barcelona.

Otra película que también hace gala de ser una obra sin artificios y que, de hecho, juega de forma aparentemente simple con los planos, es La bruja, ambientado en el siglo XVII en un pueblecito de Nueva Inglaterra con un bosque que dicen que está maldito. No os la recomendamos si sois un grupo heterogéneo, pues ha recibido muy buenas críticas y críticas demoledoras a partes iguales, quizá por salirse de lo esperado en el elenco de productos comerciales de terror.

En contraposición a La bruja, un título que destacó en verano y que cumple con todos los requisitos de película de miedo vulgar, es Nunca apagues la luz. Si solo buscáis algunos sustos puede ser una buena opción. Por otra parte, No respires juega con el clásico de unos jóvenes adentrándose en una casa ajena –quieren robar a un ciego solitario–, pero a su vez rompe los moldes.

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