¿Padeces sesquipedalismo?

Existe una manía lingüística llamada «sesquipedalismo». ¿Y cuáles son los síntomas de esta extraña «enfermedad»? Pues consiste en la búsqueda constante de la palabra más larga, ya que parece que cuanto más larga y ornamentada es la palabra que usamos, más listos y cultos somos. Queremos ser más barrocos que Johann Sebastian Bach y el Palacio de Versalles juntos.

Esta palabra, que ni siquiera está recogida por el DRAE, está formada por el prefijo sesqui-, que significa «una unidad y media». Por ejemplo, un sesquicentenario son 150 años. La palabra «sesquipedalismo» deriva del adjetivo «sesquipedal», que sí está en el DRAE y que significa «de pie y medio de largo», es decir, más largo de lo deseado. 

El caso es que muchas veces nos encanta alargar las palabras para sentirnos doctos de la lengua que utilizamos, sin darnos cuenta de que estamos haciendo algo innecesario e incluso, en muchas ocasiones, incorrecto. Nos parece de lo más inteligente el uso de palabras como «esternocleidomastoideo», «otorrinolaringólogo» y «electroencefalografías», así que nos da por imitarlo sin control.

Por ejemplo, cuando visualizamos, en vez vemos, un partido de fútbol, a veces oímos a los comentaristas decir que los jugadores recepcionan un balón, en vez de reciben, que el entrenador ha hecho unas últimas matizaciones tras el descanso, en vez de unos matices, o que la actuación del árbitro ha influenciado en el resultado, en vez de influido, comiéndose una tarjeta roja que estaba clara si te sabes la reglamentación, en vez de las reglas.

También nos da por inicializar, en vez de iniciar, algún proyecto, y nos pasamos la mañana llevando a cabo tramitaciones, en vez de trámites. Nos desgastarán tanto que llegaremos hasta el hastiamiento, en vez de hastío.

Así que, para relajarnos y alejarnos un poco de esta fiebre (o proceso febril, que diría un sesquipedálico muy grave), necesitaremos tormarnos un período vacacional, que suena a descansar mucho más que en unas simples vacaciones. Eso sí, recuerda viajar a sitios con una buena climatología, en vez de un buen clima, aunque estés diciendo algo más incorrecto que sigue recto por hay.

Así que no nos tomemos esta enfermedad a risa, que es una problemática, más que un problema, muy grave de la sociedad en su intentonta, que no intento, de parecer más inteligente.

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