Series y películas de actualidad
donde las mujeres han tomado el control.

A veces parece que la vida esté hecha para los hombres, confeccionada a su perfecta medida y lista para que exploten sus posibilidades, llenas de rincones alentadores y sin duda mucho más prometedoras que las que una mujer pueda imaginar en sus mejores sueños. Quizá se deba simplemente a que ellos han sido históricamente los sastres y creadores de un mundo patriarcal, por y para ellos, de un universo de frac y corbata en el que el papel de la mujer se reducía a ser un complemento más, como un pañuelo de bolsillo o un reloj asomando discreto y recatado por debajo del puño de una camisa.

Sin embargo, muchas figuras femeninas a lo largo de los tiempos han luchado para desmantelar todo ese tinglado de mitificación masculina en todo lo transcendente, rechazando teorías rocambolescas sobre lo que un hombre puede hacer mejor que una mujer por estar basadas en una percepción impuesta y de ningún rigor.

Uno los vértices de ese poliedro es el cine; concretamente el cine de acción y todo lo que tenga que ver con salvar el mundo de una invasión alienígena, alejar a los brutales indios del pueblo o llevar a cabo una operación de alto secreto para el gobierno. Los protagonistas son hombres, blancos, acabados de entrar en la treintena, solteros y de buen ver. Poco a poco, se han ido admitiendo los personajes femeninos como algo más que una doncella en apuros a la que rescatar o la madre de tus hijos a la que quieres volver a ver. Hasta hace poco lo más lejos que una mujer había llegado era a conformarse con ser la espía de curvas de vértigo, astuta, escurridiza y con sospechosos cambios de bando que al final el protagonista, inmutable desde Robin Hood hasta James Bond, se acababa llevando al huerto. Hoy en día, por suerte para nosotras, parece que las faldas se empiezan a toman en serio: cada vez se ven más series y películas protagonizadas por mujeres con un rol protagonista.

Disney se apunta a la tendencia

Hasta la factoría Disney ha abandonado el complejo de Cenicienta poco a poco y ha ido introduciendo tramas en sus películas donde ni siquiera aparece un príncipe o su papel es completamente secundario. Mérida de Brave, Vaiana o Elsa de Frozen son algunos de esos personajes que, a su manera y con el inconfundible sello Disney, forman a futuras mujeres en materia de feminismo.

En HBO las mujeres heroínas también venden

En cuestión de series, las mujeres también han llegado para quedarse; por ejemplo, en El cuento de la criada, merecedor de numerosos galardones y fetiche de la crítica, Elisabeth Moss se ha revelado como ama y señora de la parrilla de HBO y de nuestras noches de entre semana. La serie está basada en una novela homónima de mitad de los ochenta; se trata de un relato distópico ambientado en Gilead, una sociedad totalitaria que se sitúa donde antes existían los Estados Unidos. Asolada por los desastres medioambientales y la caída en picado de la natalidad, Gilead está gobernada por una perverso fundamentalismo que trata a todas las mujeres como bienes de propiedad estatal. La protagonista, Defred, es una de las pocas mujeres fértiles que quedan y lucha para evitar convertirse en un componente de la casta de esclavas sexuales de las élites mientras busca desesperadamente a la hija que le arrebataron. Nuestra heroína trata de sobrevivir entre comandantes, sus crueles esposas, sus compañeras criadas y las mujeres que las controlan.

Godless, de Netflix: la ciudad sin sus dioses.

También en la industria cinematográfica del viejo oeste, fruto del caciquismo masculino de Hollywood por excelencia, los personajes femeninos se abren camino para algo más que curar heridas a los pistoleros de buen corazón que sufren en silencio. Netflix ha lanzado un diamante en bruto y la que hasta ahora ha sido una de sus apuestas más subversivas. Godless presenta una pequeña sociedad, el pueblo de La Belle, donde no queda ni rastro de los varones; mueren más de ochenta hombres en un accidente en una mina y las mujeres se quedan solas y ante el peligro, sin derechos de los que echar mano para defenderse ante los forasteros malintencionados.

Los personajes femeninos se cansan de estar supeditadas al control masculino y deciden tomar las riendas de su propia historia. También teñidas por los clichés del western, las mujeres de la aldea de La Belle deciden rebelarse contra las violaciones, la prostitución y los demás delitos crueles y vejaciones de hombres que salen impunes, sin ni siquiera recibir un cachete por la justicia. Netflix retrata con inteligencia los roles femeninos clásicos del western y los subvierte no como rebelión, sino como evolución natural ante la ausencia de los hombres.

Glow: Mujeres enfurecidas luchando a muerte ante las cámaras.

Otra de las superproducciones lideradas por mujeres que están dando un resultado espectacular sin precedentes es Glow, dominada enteramente por personajes femeninos que aportan matices inexplorados hasta el momento. Se trata de una serie enfocada en la industria del cine y de la televisión, ambientada en los años ochenta. Ruth, una actriz rechazada y desmotivada con su trabajo, recibe una propuesta para realizar, junto a un grupo de chicas, un programa femenino de lucha libre. Una de las muchas series que rompe con tradiciones milenarias del territorialismo masculino, con mucho que decir más allá de las pantallas.

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